Podría decir que he estado de vacaciones, o que el ordenador se me fundió y me he llevado semanas para arreglarlo, o que está haciendo el verano más pegajoso de los últimos ocho años, o que tengo un bloqueo de autor de tres pares… Y todo eso sería verdad. Pero el verdadero motivo por el que no he escrito en todas estas semanas es porque he tenido/tengo aún un ataque de flojera friki horrible: no he conectado a foros, no he comentado blogs, no busqué bronca en ninguna parte… apenas si miré internet. Llevo un mes dormitando como un ogro perezoso y pasándolo lo mejor que puedo viendo la tele con mi señora y jugando a juegos viejos que tengo olvidados en el disco duro. Esta noche he intentado escribir por tercera vez en lo que va de mes un artículo pero los dejo a medias. Supongo que estoy oxidado y necesito algo de desengrase. Seguiré intentando escribir un artículo decente y presentarlo. Por ahora eso, deciros que sigo por aquí, disfrutando el veranito. Los comentarios d...
Una de las artes que cualquier máster cultiva a través de los años (sobre todo los masters "promiscuos" como yo) es el de captar jugadores novatos. ¿Cómo formar una mesa de juego con gente que no ha jugado nunca y a la que no conoces de nada? Hay algunas reglas básicas que debes adoptar si quieres tener algo de éxito en esta empresa. Regla 1: Cada uno es como es Cuando pensamos en una mesa de juego, pensamos en un grupo que este compenetrado, donde la gente se lleve bien, todos sepan jugar y sean puntuales... pero hagámonos a la idea: esos grupos solo existen en nuestra imaginación. Conociendo gente para jugar conocerás gente muy rara (te lo aseguro). Una de las primeras cosas que debes aceptar es las rarezas de tus jugadores y evitar formarte prejuicios sobre ello... Tal vez uno de ellos sea emo, otro un pajillero de cuidado y a otro le apasione el gore y las pelis de zombies. Tienes que aceptar a la gente por lo que es... piensa que tus amigos de toda la ...
Tradicionalmente jugamos con grupos buenos, en D&D en particular y en cualquier otro juego en general, porque "es lo correcto" y porque jugar con malos se asocia a que los grupos van a tener poca o nula cohesión interna, o dicho más coloquialmente... "los jugadores se van a matar unos a otros". Y bueno, si lo piensas bien no tiene porque ser así. Un grupo de jugadores malvados puede tener motivos para estar unos junto a otros, o simplemente, la maldad no implica ser totalmente malvado e ir pasando a cuchillo a todo el que se te acerque: Hasta el mayor hijo de perra de todos los tiempos (poned aqui a Hitler, Pinochet, Bush o Gargamel) tiene sus asociados y seguidores con los que mantiene una relación que, si bien tal vez no sea amistosa, es ciertamente no hostil. ¿Grupos mixtos o grupos de malvados? Un chico bueno que le guste rescatar princesas no va a encajar en un grupo de desalmados, lo mismo que un tipo malvado no encajaría en un grupo de boy-scouts...
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