Consumismo friki: Del coleccionismo al saldo.
Últimamente estoy asistiendo a un fenómeno curioso. Totalmente predecible dada la situación del país, pero no por ella menos remarcable: Cada vez que enciendo facebook, hay un 50% de posibilidades de que alguno de los 300 frikis que tengo como amigos, intente venderme miniaturas de warhammer. No es que ello me moleste en demasía, ni que le tenga manía a los warhammeros... la cuestión es otra: Nuestra edad de oro del frikismo —y del consumismo friki— ha acabado definitivamente. Tal vez esté algo retirado del mundillo últimamente, pero he sido comerciante toda la vida, y se como anda el comercio: los productos “de lujo” son los primeros en desaparecer en una sociedad con carencias económicas, nadie me negará que la situación que atraviesa el país es claramente difícil. Warhammer ha sido siempre un producto caro, pero no me refiero solo a las miniaturas: los libros de rol también lo han sido, los cómics y cualquier otro producto de nuestra cultura friki. Queda a discreción de cada uno c...